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Las 4 Claves del Rebranding: propuestas de valor

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A veces una compañía se enfrenta al reto de cambiar su imagen de marca, sus valores o su posicionamiento, para ello hace una estrategia de rebranding. Hoy en día, son muchas y muy complicadas las batallas que hay que ganar a lo largo de un reposicionamiento por la batalla de la mente y el corazón del consumidor.

#1
Saber qué es una marca
El primer paso, supone asumir el rol estratégico que juegan las marcas dentro de una organización. Tenemos que dejar de ver una marca como la suma de un logotipo y unos valores corporativos, para empezar a verla como un activo estratégico fundamental y aplicable al global de la empresa. 

Lo más importante, es que esta visión sea compartida por toda la empresa, no solo por el equipo de marca. Si las trabajadores de la empresa (desde los jefazos hasta el becario) no reman juntos por esta nueva visión de marca, será un objetivo imposible.

#2 
Querer y creer en el cambio
La segunda clave consiste en ser capaz de romper con la rutina, y salir de la zona de confort. Las empresas que están consolidadas, hacen las cosas como creen que deben hacerlo, y luego intentan vender esos productos al consumidor. La mayoría de las empresas tradicionales desarrollan su actividad mientras que generan rutinas, conductas, y por tanto una imagen corporativa propia.

Para una buena estrategia de rebranding hay que realizar un ejercicio de reflexión en el que se autoanalice la realidad, oportunidades, fortalezas y debilidades de la empresa. ¿Qué quieres ser? ¿Qué puedes ofrecer? ¿Qué eres capaz de prometer y cumplir? Implica ser críticos y honestos, humildes y exigentes. Hay que usar la crítica y la humildad para saber que objetivo será el idóneo para la compañía.
#3 
Sorprender y sorprender
El siguiente paso es analizar a la competencia e intentar no hacer lo mismo que ellos. Debemos también ampliar nuestra visión y analizar otros sectores en busca de aprendizajes paralelos que nos inspiren y nos hagan innovar en nuestra categoría. El superar las expectativas es un componente fundamental de un rebranding. Debemos preparar nuestra marca  para competir mejor hoy, y también mañana.

#4 
La propuesta de valor
Los ingredientes de una propuesta de valor son escuchar, preguntar, entender y dar respuesta a las necesidades prácticas y emocionales del mercado y de los consumidores. Hay que dejar que el consumidor de su opinión sobre cómo pueden o deben ser las cosas. Y es que para que una propuesta de valor sea relevante debe estar en armonía con las necesidades del consumidor. 

No importa lo que digas sino lo que hagas.

Puedo pregonar que soy cercano pero si mi atención al cliente (personal, telefónica u online) es mala significa que no estoy siendo coherente con lo que quiero transmitir. Hay muchos motivos por los que una marca puede decepcionar a sus clientes más allá del producto.

Sin embargo, cuando una compañía se compromete con una propuesta de valor a través de una estrategia de rebranding se tiene la tentación de dar una simple capa de chapa y pintura, pero sin remangarse a arreglar el fondo de la empresa.

Sobre el autor

Carlos Castaño Olivares

Me apasiona el branded content y el comportamiento del consumidor. Me gusta conseguir que las marcas descubran sus valores y emociones para acercarse al consumidor.

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